viernes, 31 de diciembre de 2010

sábado, 18 de diciembre de 2010

Rayos, truenos y centellas...

Cúando Zeus sufre, el cielo de resquebraja y deja ver, durante unos instantes, lo que hay al otro lado.
Las nubes se vuelven de neón, y el sonido huye del Olimpo.



Y nosotros, en nuestra simple condición de mortales...cometemos la atrocidad de llamarlo "tormenta".

sábado, 4 de diciembre de 2010

Espérame con el Delorean en marcha

una vez más.
Si no he aparecido a las once, vete, nunca apareceré.

Y te fuiste.
Y me quedé...no, no me quede de ninguna manera. Porque ya ni era ni estaba. Bueno, quizá sí estaba.
Puede que estubiera con el cinturón puesto en un taxi a los pies del barranco.

Pero ser, yo era tuya; cómo ahora de aquellas viejas fotos...
...de Polaroid.

Desengáñate

Siempre piensas que hay alguien.
Pero nunca hay nadie, ni siquiera debajo de tu cama o en los callejones oscuros.
Cómo mucho, puedes esperar recibir doce puñalas en la ducha.



Por lo demás, nunca jamás hay nadie.


NA-DI-E

sábado, 13 de noviembre de 2010

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Nunca me ha dado un vuelco el corazón.
Ni corazón en un puño, ni con la mano en el corazón.
Nunca me han roto el corazón.
Tampoco corazonadas, ni de tripas corazón.

Unicamente sangre y latidos.
Sístoles y diástoles.














¿Es eso suficiente?

sábado, 6 de noviembre de 2010

Cara de poker, mi lady

A falta de la última mano, la partida pinta divertida.

Mi elegante escalera de color frente a tus cinco cartas y tu suerte.
-Doblo y subo cien- vuelves a apostar fuerte.
A estas alturas de nada sirve decirte que te tengo calado, cabronazo, que desde hace 40 minutos el extraño personaje del traje gris situado a mi espalda te hace señas y el de camisa negra y pajarita se empeña en desmenuzar cada uno de mis gestos esperando desentrañar mis jugadas.
Finalmente tu seguridad y tus trampas se comen mi escalera y mi coraje.
-Paso.
Cómo no, te aseguras de mirarme por encima del hombro antes de destapar tus cartas.
-Pareja.
Abro la boca para maldecirte. La cierro. Maldito idiota.
-El truco no está en las cartas, si no en la cara de poker.
Ah, y no te envenenes, mi lady; el hombre del traje gris se ha escapado del mes de Abril, en cuanto al de pajarita, es el camarero.

Te levantas con elegancia, no si antes restregarme tus ganancias de las que por una vez, yo también saldré beneficiada.

Se dobla la distancia y sumamos cien.

No hay discusión posible

1. Las miradas de pronóstico reservado y las sonrisas de libre interpretación.
2. La escala dramática y la sinfonía etérea.
3. Una foto veraniega y una imagen intemporal.
4. Los números me saben a poco y las letras aguadas.
5. Un minuto me puede parecer largo y un eón corto.
6. Cambio de emisora pero no de canción.






7. Nada es comparable a repetir postre.